UNA JORNADA TIPICA



Una jornada típica de trekking: Al alba, un tazón de té caliente (calo-chía) será la primera ofrenda sherpa del día. Esto nos dará ánimo para dejar el saco de dormir y salir de la carpa para ir a compartir un nutrido desayuno. Nuestra caminata partirá con el sol, para aprovechar el día. Dos a cuatro horas de caminata, siempre por lugares que nos sorprenderán. Los senderos son en general bastante anchos (1,5mt.) y típicamente suben en “zig-zag” en las partes más empinadas, muy a menudo con peldaños de piedra. Caminaremos cada uno a su ritmo, tomando fotografías, disfrutando del paisaje o compartiendo gratos momentos. A medio día disfrutaremos de un picnic-bufé, con la infaltable hora de siesta o meditación. Después nos esperan otras 2 a 4 horas de caminata por aldeas, santuarios o stupas y peregrinos con sus yaks. Trataremos de llegar con luz a los campamentos para tomar un té con galletas y tener tiempo libre, que será aprovechado por los amantes de la naturaleza, la cultura o la curiosidad.
Anocheciendo compartiremos una cena que día tras día nos irá mostrando la comida nepalesa y tibetana. Una buena oportunidad para compartir con nuestros anfitriones y hacer tertulia post cena.
Como cada día será bastante intenso estaremos ansiosos de un buen dormir. Dispondremos de abundante agua, jugos, y té para hidratarnos (todo hervido). Es imprescindible hidratarse bien en la altura, por lo tanto debemos portar al menos un litro en la mañana
y otro en la tarde durante la caminata, además de tomar un par de litros más con las comidas.